Todo sobre mi padre

Hoy quiero recordarte así, como has sido un tiempo y como eres hoy, con tu pasado de niño pobre, único superviviente de dos hermanos, que te pesa como una lápida, con tus raros momentos de alegría, que han siempre alimentado la mía, con tus sentencias pero también con tus contradicciones, de un hombre que ha vivido mucho y viajado aún más, con aquella carga de tu niñez transcurrida bajo el periodo más triste de Italia, cuando todo era negro, como las chaquetas de los fascistas “republiquinos” y cundía el hambre como hoy la abundancia; un niño crecido demasiado rápido, cobijado por una madre sola y fuerte, pero siempre presente, incluso de grande, a la cual te pareces en muchas cosas.
Ya lo sé que nuestra relación ha sufrido altibajos a lo largo del tiempo, pero ahora quiero que sepas que tus reproches me han hecho crecer, quizás mejor aunque me falta siempre algo para alcanzar la anhelada meta de tus sueños que –recuerda, papá, hoy más que nunca– son y han sido siempre los míos....







Rafael dijo
España e Italia, dos países que han sufrido en sus carnes el fascismo, y nuestros padres que han vivido bajo el peso de esa carga degradante.
Me alegro que al final hayáis coincido, de alguna manera, tu padre y tú, aunque no nos demos cuenta en su momento, de ellos hemos aprendido a ser lo que somos hoy.
Un beso.
3 Mayo 2007 | 08:12 PM